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Sui Generis
Un
reencuentro con el pasado desde el presente
Muchos años han
pasado, y en la puerta de un nuevo milenio, el martes 12 de diciembre en
el Velódromo Municipal de Montevideo, encontramos a Sui Generis.
Repasamos lo sucedido durante ese día
Un
día de mucho calor fue el testimonio de la aparición de Sui Generis en
Uruguay, el martes de 12 de diciembre, luego de su última presentación
hace casi 20 años.
"Parece
que hoy esta de buen humor" afirmaban algunos sobre Charly García,
en la conferencia que llevo a cabo el dúo. Es cierto en la conferencia de
prensa demostró estar de buen humor, lo que predecía de alguna manera su
disposición a brindar un buen concierto junto a Nito Mestre. En la
conferencia lucía un remera negra que adornaba su postura jovial y
alegre. Una de las respuestas mas interesantes reflejó a Nirvana como el
último grupo que le causo impacto en los 90.
Poca gente pero mucha expectativa se reflejaba en los medios durante la conferencia de prensa.
El regreso causó lógico revuelo. García y Mestre, ambos desarrollando actualmente sus carreras solistas, llevaban muchos años compartiendo ocasionales zapadas en actuaciones, pero Sui Generis era el único grupo legendario del rock argentino (además de Los Gatos) que no había sucumbido aún a la tendencia del revival.
Existía, no obstante, un fugaz antecedente. Hace casi veinte años, en 1981, García y Mestre habían llegado a ofrecer un corto show, de apenas 30 minutos, en Uruguay. Por entonces Charly García liberaba el grupo Seru Giran y Mestre editaba su segundo disco solista. El espectáculo comenzó con la actuación de Nito y su banda. En el último tema, que casualmente era “Toma Dos Blues”, tema que grabara Sui Generis en su primer álbum, García se unió al grupo. Luego, solamente con un piano y una guitarra, García y Mestre interpretaron temas como “Para quien canto yo entonces”, “Confesiones de invierno”, “Canción para mi Muerte” y “Quizás porque” entre otras. El show continuo con la actuación de Seru Giran y finalizó con todos los músicos interpretando el tema “Rasguña Las Piedras”. El proyecto no prosperó por decisión de García quien meses más tarde declararía “ya no quiero vivir así, repitiendo las armonías del pasado”. Para muchos, hasta ahora, el último concierto de Sui Generis. Era entonces la oportunidad de volver a ver al grupo en Uruguay, una sensación inexplicable corría por las venas de muchos de los asistentes.
El
Concierto
La
gente se fue acercando de a poco sobre las instalaciones del Velódromo
Municipal, largas colas en la boletería, y gente tratando de comprar las
últimas entradas, era lo observado sobre los alrededores del Parque
Batlle donde se ubica el Velódromo.
Sobre las 21:15 horas entró la camioneta que traía a los músicos,
sin duda la camioneta que atravesaba el túnel del tiempo, el instrumento,
la herramienta para permitirnos llegar a las entrañas mismas del pasado,
y volver a descubrir parte de mucho de nosotros.
Esperábamos
las 21:30 horas; el horario estipulado para el inicio del concierto, el
comienzo de una nueva historia de Sui Generis, una huella más por
registrar en la historia de la música, y de cada uno de nosotros. La
gente demostraba una gran expectativa sobre las instalaciones, comentarios
de todo tipo sobre Charly y Nito, se hacían sentir en una noche de 27
grados en la ciudad de Montevideo.
Dos
pantallas gigantes de video custodiaban un gran escenario donde se
terminaban de ultimar los preparativos. Sobre las 22:00 horas comienzan a
sentirse las pruebas de los teclados de Charly, y su voz asoma en el aire
del Velódromo, “pone mas, si, si,...” algunas de las frases de Charly
que llegaban a nosotros por la proximidad del escenario..
Cuando
el reloj marco una hora mas de lo previsto para el comienzo, la presencia
de Nito desencadeno los aplausos del público. Acercándose hasta un micrófono
colocado cerca de la gente, comenzó sus primeras vocalizaciones,
demostrando que conserva su voz en muy estado después de mas de 30 años
de carrera. “El flaco” Charly no se hizo esperar en el escenario, como
siempre con gran energía aparecieron “esas piernas flacas” que
rodaban de un lado al otro, otra vez Sui Generis tocaba su música
en Montevideo.
Versiones
diferentes en clásicos de la banda como Mr. J, una guitarra
distorsionada, con fuerza, potencia, marco esta versión del tema. Muchos
de los temas escuchados conservaron a grandes rasgos las versiones
originales, otros tenían variaciones con sonidos mas noventa, parecido al
último trabajo de Sui Generis, Sinfonía para Adolescente. Este
trabajo se
divide con bastante naturalidad en tres partes. Una con Charly actual.
Otra, con su encuentro con Mestre, donde por momentos revive el espíritu
setentista. Y una tercera donde las versiones sirven a veces para
sorprender (y retomar el estilo de Sui Generis), y otras, simplemente,
para jugar un rato. Una imagen muy semejante de lo demostrado en las
primeras exposiciones del concierto.
Luego
del transcurrir del repaso de sus discos, cuando llagaron las 23:15,
Charly dijo, “llegó el momento de hacer un intervalo”, de esta
manera, llegaba al final la primera parte del espectáculo, por un momento
volvimos en sí y dejamos salir nuestras opiniones internas.
Después
de 10 minutos se comenzaron a sentir nuevamente los acordes de los
recordados Sui, uno de los temas mas coreados de esta parte fue Bienvenidos
al tren, “ puedes venir cuando quieras...”, dice la canción,
palabras mas que acordes al momento, pues durante todo el espectáculo,
Nito y Charly, promovieron un constante intercambio con el público,
inclusive contando muchas de las historias vividas por el dúo. Reflejo de
esto fue la frase de Charly, “lo que vale son los amigos, aguante la
amistad”. El tema Amigo, fue mas que propicio para ese instante,
según Nito el primer tema compuesto por ellos, sin lugar a dudas un símbolo
para el reencuentro del dúo en el escenario.
Los
Shakers (grupo uruguayo de los 60 reconocido internacionalmente) marco a
Charly García, y en el concierto se encargó de recalcarlo, diciendo
“fue el mejor grupo de la época”, esas frases conmovieron a la gente
uruguaya que siempre agradecen el reconocimiento de los suyos..
Un
Charly, con buen genio y de buen humor fue el que se presentó el 12 de
diciembre en Montevideo. Explicó la sensación que sintió al arrojarse
de un noveno piso, según él, realizar
eso sin tener que pedir permiso a nadie le aporto sensaciones de libertad,
probablemente refiriéndose a la constante presión que soporta por ser un
referente musical. Coronó la situación con un tema,
“ya que me tiré hago un tema” afirmó Charly, haciendo mención
al tema que compuso a consecuencia de ese acto.
Sui
Generis evoco temas y situaciones de los setenta, con canciones como Juan
Represión, explicando la oportunidad en que estuvieron presos en
Uruguay durante la dictadura militar, y la relación de ellos con el
entorno de esos años
El
público esperaba Rasguña las piedras, y como una “ave fénix”
el tema surgió con la fuerza del hoy mas que del ayer, anunciando la
proximidad de los corazones de la gente con ese sentimiento gestado hace
tantos años. “De pie fue un Himno” dijo García después de finalizar
el tema. Entre la gente se podía observar gente de mas de 40 años con
sus hijos, abrazados y cantando los temas, sin duda unas cuantas
generaciones se juntaron en un mismo lugar; la causa fue Charly y Nitto.
Pasada
la 1:10, Charly se sacó la camisa y se trepó arriba del piano, con
fuerza, como el Charly que nos gusta ver, con personalidad y genio realizó
el último tema, El día que apagaron la luz. Parado arriba del
piano como dominando el tiempo, a pesar de todo y de todos, ahí estaba
con la energía de siempre, demostrando a pesar de los años, la vigencia
de Sui Generis
Por
primera vez en la noche, la luna despejo su niebla, y se dejo ver con toda
su luz, quizás una imagen de aprobación de lo que hasta el momento había
ocurrido.
Pero
eso no fue todo, los bis se hicieron escuchar ante el pedido del público
que no se movía del lugar. Como tantas veces pasaron por las retinas de
muchos, nuevamente la imagen de Sui Generis, juntos, abrazados, sentados
uno al lado del otro, evocó una rara sensación como si el tiempo no
hubiera pasado, o mejor expresado, como si el pasado asistiera por unos
momentos al presente.

Haciendo Historia
Finalizaba la decada de los setenta, era al momento para que parte del rock del Río de la Plata comenzará un camino nuevo que imprimiría a fuego el corazón de muchos.
A
fines de los años sesenta, el llamado rock argentino de Los Gatos, Vox
Dei, Moris y Almendra tenia un público importante, pero restringido a un
núcleo de bohemio y entendidos.
Fue
en esos años cuando CHARLY GARCIA y NITO MESTRE se conocieron en la
escuela junto a algunos amigos, y decidieron formar un grupo. Las
continuas deserciones los obligaron a seguir juntos como dúo.
Suele
decirse con razón que SUI GENERIS fue el grupo que más contribuyó para
que el rock argentino alcanzará el status de música masiva. La razón
podría ser que el sonido del dúo era accesible, eléctrico pero no
mucho; tal vez fuera que sus primeras letras, a diferencia del inspirado
surrealismo de Spinetta o de las descripciones urbanas de Javier Martínez,
hablaban de la escuela y de la adolescencia.
Los que entonces cursan la escuela secundaria podían identificarse
con Nito y Charly con aquello de que “la escuela estaba ahí, esperando
por mí”, de que “siempre fue igual mi profesor, siempre tuvo él la
razón”.
La
ortodoxia del rock argentino miraba con recelo la irrupción del dúo. A
grandes rasgos, habían dos tendencias: los que se acercaban al hard-rock
(Pappo, Pescado Raioso, entre otros) y los que preferían el folk o el
sonido más acústico (Nitto Nebbia, León Gieco, Arco Iris y SUI
GENERIS).
SUI
GENERIS fue madurando rápidamente. A las canciones que hablaban de la
adolescencia, del despertar al mundo, al sexo y al amor, sobrevinieron
otras que abordaban cuestiones más adultas, La evolución puede
rastrearse en sus letras. El cándido narrador
de “Aprendizaje” reaparece en “Confesiones de Invierno”
declarando que “fui a dar a la calle de un puntapié”.
La trayectoria del dúo coincidió cronológicamente no solo con la primavera democrática de los setenta en Argentina, sino con el surgimiento de los movimientos armados. SUI GENERIS ya había dado a conocer su “Amigo mío".
Aunque
el rock argentino nunca había sido explícitamente político, las
canciones de este álbum se alineaban con otros trabajos de la época
(“Hombres de Hierro” de León Gieco, “Conesa” de Pedro y Pablo).
En
el marco de una generación que debió crecer de golpe, suena coherente
que en el breve espacio de tres discos, SUI GENERIS pasara de Vida (titulo
de su primer álbum editado en 1972) a
una canción como “El show de los muertos” (incluída en su tercer
disco).
En
lo estrictamente musical, se fueron agregando al dúo otros miembros
(Rinaldo Raffanelli en bajo, David Lebón en guitarra eléctrica, Juan
Rodriguez en batería), al tiempo que GARCIA se ponía a
experimentar con los primeros teclados Moog, a indagar en el sonido sinfónico.
Pronto sospechó que “la gente no iba a aceptar a SUI GENERIS si seguía
cambiando; iba a sentir que traicionábamos la esencia del grupo”: Por
eso quedó trunco un cuarto disco, psicodélico, que iba a llamarse “Ha
sido”.
Lo
más parecido a Woodstock que hubo en la Argentina fue el recital de
despedida de SUI GENERIS, en el estadio Luna Park, el 5 de setiembre de
1975. No solo porque tuvo un disco doble y su film, sino porque allí se
comprobó la masividad de un movimiento musical y juvenil hasta entonces
menospreciado en cuanto a magnitud. Y se enterró, a un mismo tiempo, la
inocencia de una generación que pronto sería victima de una época
impiadosa.
La
evolución musical de GARCIA tuvo a partir de allí, como marco, otras dos
agrupaciones: La Maquina de Hacer Pájaros y Seru Giran. A diferencia de
la mayoría de los rockeros argentinos, GARCIA paso la dictadura militar
en el país y fue acaso el más lúcido cronista de esos años (con
canciones como “Los Sobrevivientes”, “No te dejes desanimar” o
“Autos, jets, aviones, barcos”) que
seguían el derroteo de la “generación SUI GENERIS”, empuja
ahora al exilio o a la supervivencia.
Mientras
que NITO MESTRE continúo su carrera artística regresando al estilo
musical inicial del dúo y formó el grupo Los Desconocidos de Siempre que
centraban su música en el folk y lo acústico.
A
veinticinco años de la separación, CHARLY GARCIA y NITO MESTRE
decidieron resucitar SUI GENERIS. Podrían
haberse limitado a regrabar canciones clásicas. Pero al álbum, titulado
“Sinfonía Para Adolescentes” le sumaron el anuncio de una gira que
los llevara por toda Latinoamérica.
El
regreso causó lógico revuelo. GARCIA y MESTRE, ambos desarrollando
actualmente sus carreras solistas, llevaban muchos años compartiendo
ocasionales zapadas en actuaciones, pero SUI GENERIS era el único grupo
legendario del rock argentino (además de Los Gatos) que no había
sucumbido aún a la tendencia del revival.
Existía,
no obstante, un fugaz antecedente. Hace casi veinte años, en 1981, GARCIA
y MESTRE habían llegado a ofrecer un corto show, de apenas 30 minutos, en
Uruguay. Por entonces GARCIA liberaba el grupo Seru Giran y MESTRE editaba
su segundo disco solista. El espectáculo comenzó con la actuación de
NITO y su banda. En el último tema, que casualmente era “Toma Dos
Blues”, tema que grabara SUI GENERIS en su primer álbum, GARCIA se unió
al grupo. Luego, solamente con un piano y una guitarra, GARCIA y MESTRE
interpretaron temas como “Para quien canto yo entonces”,
“Confesiones de invierno”, “Canción para mi Muerte” y “Quizás
porque” entre otras. El
show continuo con la actuación de Seru Giran y finalizó con todos los músicos
interpretando el tema “Rasguña Las Piedras”. El proyecto no prosperó
por decisión de GARCIA quien meses más tarde declararía “ya no quiero
vivir así, repitiendo las armonías del pasado”. Para muchos, hasta
ahora, el último concierto de Sui Generis.
Dos
décadas pasaron y este regreso “oficial” encuentra de otro modo a
GARCIA y a MESTRE. Ambos atravesaron duros trances de salud o
internaciones. Ambos se unen nuevamente para cusar en la gente una
descarga emocional, una sinfin de emociones que recorren el cuerpo y que
atraviesan el túnel del tiempo desde el lugar más intimo.
El
disco del regreso

Un
cuarto de siglo después regresa el grupo emblemático del rock argentino
de los años setenta. Mas allá de lo musical, la reunión de CHARLY GARCÍA y NITO MESTRE habla de un período clave de la historia argentina y
de una generación que paso de la adolescencia a la madurez. Y que hoy,
mientras escucha los mismos discos que sus hijos, les cuenta que “hubo
un tiempo que fue hermoso”.
El
regreso de SUI GENERIS se ratifico con la edición de un nuevo disco (el
quinto de su historia) “Sinfonía Para Adolescentes”, al cual se le
suma la realización de una gira de actuaciones del dúo por toda Latinoamérica
y la confirmación que una vez finalizada la misma SUI GENERIS nuevamente
se separara.
En
fin, dos caminos muy distintos que volvieron a encontrarse musicalmente
hace unos meses. Uno podría imaginar que NITO sería de la partida.
GARCIA siempre estuvo en otra cosa (salvo un par de encuentro esporádicos)
y en estos últimos años elaboró una estética bastante alejada de
aquello que la memoria colectiva atesora de SUI GENERIS.
Lo
que une esos dos mundo es el sonido final de cada canción: una
superposición de sonidos, muchos instrumentos y las voces.
En
cada tema GARCIA genera ruidos. El ruido que se genera a partir de su
figura, siempre desafiante, provocativa y sensible.
A
pesar que este nuevo álbum está en un plano musical notablemente
distante del que SUI GENERIS desarrolló hace más de un cuarto de siglo,
se vuelve a cierta ingenuidad, cierta simpleza melódica.
“Sinfonía
para Adolescentes” se divide con bastante naturalidad en tres partes.
Una con CHARLY actual. Otra, con su encuentro con MESTRE, donde por
momentos revive el espíritu setentista y un poco ingenuo del grupo
original. Y una tercera donde las versiones sirven a veces para sorprender
(y retomar el estilo de SUI GENERIS), y otras, simplemente, para jugar un
rato.
Son 70 minutos de música. Caso dos álbumes en el viejo formato de vinilo
Discografía
Completa
·
“Vida”, 1972
(Microfon, Sony Music)
·
“Confesiones de
Invierno”, 1973 (Microfon, Sony Music)
·
“Pequeña anécdota
sobre las Insituciones”, 1974 (Microfon, Sony Music)
·
“Alto en la torre”,
1974 (simple) (Microfon, Sony Music)
·
“Adiós Sui
Generis”, 1975 (Microfon, Sony Music)
·
“Adiós Sui Generis
Parte 3”, 1995 (Microfon, EMI)
·
“Sinfonía Para
Adolescentes”, 2000 (Universal)
Fuente de Haciendo Historia: ZYX Producciones