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Bajo La Lupa
Las columnas de Nicolás Holguín
Holguín pone "Bajo La Lupa" las historias musicales.
Nine Inch Nails: And All That Could Have Been (2002)
Esta súper producción es el resultado de la gira estadounidense de la banda Nine Inch Nails en el 2000, "Fragility 2.0", en donde se capturó al vivo la energía y los temas más memorables del genio Trent Reznor y su grupo de complejos y multifacéticos músicos. A medida que el disco avanza, la música va tomando un efecto de "marea" en la que lentamente arrastra al oyente en un mar lleno de melodía, empapándolo con sentimientos encontrados tales como odio, ternura, fuerza y fragilidad.
Se podría decir que la sensación que da el oír a Nine Inch Nails en este trabajo es como lanzarce en paracaidas con un walkman oyendo a Pink Floyd a todo volumen. Indiscutiblemente ese es el viaje eufórico al que nos invitan Trent Reznor (vocales), Robbin Finck (guitarra), Danny Lohner (guitarra), Jeremy Dillon (batería) y Charlie Closer (teclados).
Con el concepto y la producción bajo supervisión del mismo Reznor, "And All That Could Have Been" es un viaje épico de 16 tracks que incluye clásicos como Terrible Lie, March Of The Pigs y Closer entre muchísimos otros.
Canciones como "The Mark Has Been Made" y "The Wretched" derriten la genialidad clásica de bandas como Pink Floyd, Ministry y Black Sabbath, y las fusionan en una sola esencia.
Sin duda alguna es uno de los mejores discos del año con una producción única en el que, sinceramente, las canciones no parecen interpretadas en vivo sino tomadas en estudio, con un sonido y una interpretación notablemente superior que el de las grabaciones originales.
"And All That Could Have Been" tiene el encanto de ser tan frágil como un bebé que llega al mundo, y a la vez ser tan agresiva como una pantera enjaulada.
Recomiendo fuertemente el DVD.
Poison: Hollyweird (2002)
La banda más odiada y amada de los ochenta está de vuelta. En esta oportunidad los nativos de Pittsburg, Pennsylvania -Bret Michaels (vocales), Rikki Rocket (percusión) y Bobby Dall (bajo)- se reúnen luego de 8 años, y dos guitarristas, con el guitarrista original de la banda, C.C. DeVille.
Siguiendo su aclamada y arrolladora gira estadounidense "Power to the People", Poison regresa con su octava producción en estudio bautizada como "Hollyweird"; un trabajo que, tanto en composición como en temática, no se aleja mucho de producciones pasadas como "Open Up and Say AHH..!!!" (1988) o "Look What the Cat Dragged in"(1986).
Conformando el disco hay 13 temas los cuales enfatizan una vez más el estilo clásico de la banda reflejado en líricas que hacen alusión al cliché "sexo, drogas y rock n´roll" y a los riff´s (acordes) clásicos de las agrupaciones Glam de segunda mitad de la década de los ochenta.
Con la producción a cargo de Thom Panunzio, "Hollyweird" es un trabajo que a la larga deja mucho que desear, mientras que crea altas expectativas por tener a los cuatro miembros originales de la agrupación reunidos, y en realidad no aportar mayor novedad a la evolución de la agrupación, -especialmente después del preámbulo de su monstruosa última gira y de haber grabado dos de los discos musicalmente más ricos en la historia de la banda junto a maestros guitarristas como Richie Kotzen y Blues Saraceno (Native Tongue en 1993 y Crack a Smile en 1995)-.
De éste nuevo álbum se destacan temas como Hollyweird, el cover de la canción de The Who Squeeze Box y Livin' In The Now canción en donde DeVille, aparte de tocar guitarra, es la voz líder. Por indiscutibles errores en la producción, la voz de Michaels se desperdicia en la gran mayoría de disco.
Aunque "Hollyweird" no es lo mejor que ha encubado Poison, es un trabajo que vale la pena incluir en nuestra colección siendo que la entrega la hace una de las bandas de rock más importantes de una década. Y tanto para los amantes como enemigos de esta banda, y del rock glam, sin duda alguna serán tele transportados al menos 15 años atrás, y volverán a disfrutar de un Poison fresco aunque poco novedoso a la hora de componer nueva música.
Ministry: Spinchtour (2002)
Después de 19 años en la escena musical, la agrupación estadounidense madre del movimiento "Rock Industrial", así como padre de bandas como Nine Inch Nails y Marilyn Manson, saca al mercado su primer álbum oficial en concierto. La banda liderada por Al Jourgensen (vocales, guitarra, batería y teclados) y Paul Barker (bajo, vocales y programación) -con la participación de Reynolds Washam (batería), Louis Svitek (guitarra), Duane Buford (teclados) y Zlatko Hukic (guitarra)- regresa en 2002 con un potente producto recopilatorio que recoge algunas de las grabaciones en vivo más impactantes (de su gira mundial de 1996 "Spinchtour") como Bruselas, París, Estados Unidos, Venecia y Londres entre otros.
Sphinchtour es una envidiable bitácora de viaje con la cual Ministry repasa algunos de los episodios más importantes de su carrera.
Jeffrey Kinert fue el encargado de producir este disco que recrea temas como Filth Pig, Just One Fix, Lava y Scarecrow con el sonido crudo característico de esta banda.
Tal vez el valor agregado más importante del disco es que cada canción fue grabada directamente desde la consola de mezcla permitiendo al oyente experimentar el sonido exactactamente igual a como se escucho en cada presentación. Esto da la sensación de estar frente a frente con la agrupación en cada uno de sus shows y de apreciar un clásico sonido en vivo.
La voz de Jourgensen -claramente influenciada por el death metal- así como los sonidos pesados, melódicos y espaciales de la banda, suena mejor que nunca a lo largo de 11 canciones llenas de energía.
Spinchtour es el cóctel que desde hace mucho tiempo Jourgensen y Barker pacientemente preparaban desde su bar privado y esperaban que sus fans bebiéramos sedientos: Terror y pasión mezclados en shots de tequila.
Billy Idol: VH1 Storrytellers (2001)
El líder de la clásica agrupación de punk Generation X y exitoso solista ochentero, Billy Idol, regresa en el nuevo milenio junto a su aclamado guitarrista de toda la vida, Steve Stevens, con uno de los mejores trabajos de rock de los últimos años: "Storytellers".
Después de casi 20 años de trabajo independiente, Idol entrega en bandeja de plata una completa colección de los éxitos que lo posicionaron en el panorama musical mundial y le dieron el status de "superestrella".
Luego de Idol mantener un perfil bajo durante la mayor parte de la década de los noventa, y Stevens trabajar junto a artistas como Michael Jackson, Vince Neil (vocalista de Motley Crue) y en el sobrecogedor proyecto Bozzio Levin Stevens, se reúne de nuevo este super dúo para hacer una gira de la cual sale éste trabajo producido por Keith Forsey y el mismo Billy.
La ciudad de Nueva York fue el escenario escogido para grabar este especial en donde se muestra a un Billy Idol entrado en edad, pero lleno de esa energía que lo caracterizó como el chico malo del pop de los ochentas.
Recorriendo y readaptando temas clásicos a versiones acústicas, semi-eléctricas y eléctricas, Idol y Stevens -en compañía de Steve McGrath (bajo), Joseph Simon (teclados), Greg Ellis (percusión) y Mark Shulman (batería)- entregan sensuales y poderosos temas como Cradle Of Love, Don´t Need A Gun, Eyes Without A Face, Dancing With Myself y el cover de The Doors, L.A. Woman.
La voz de Idol sigue siendo tan fuerte como siempre -y un poco mejor-, mientras que las guitarras flamencas, rockeras y clásicas que Stevens plasma a lo largo de éste disco le dan un vuelco totalmente fresco e innovador a todas las 14 piezas que, a la vez sirven como testimonio de genialidad ante la apaleada década de los ochentas.
Carlos Vives – El Rock de mi Pueblo
Pues como buen colombiano que me creo, y teniendo en cuenta que estoy escribiendo una columna musical, inevitablemente llegó el momento de hablar de uno de los artistas más importantes de mi país, el señor Carlos Vives. No les voy a decir mentiras, nunca he sido un ferviente admirador de su música, ni me se todas sus canciones, ni tengo todos sus discos en mi colección, ni pienso que es el interprete más importante que ha gestado y exportado Colombia.
La cuestión es esta, hace poco le pregunté a una muy buena amiga qué pensaba del último trabajo de Vives –titulado El Rock de mi Pueblo- y me dijo que no le parecía nada del otro mundo: “me gusta más lo que hacía antes”. Esas fueron sus palabras. Eventualmente otras personas allegadas a mi han mencionado que no les gusta esa influencia rockera tan marcada; otros me dicen que les parece que está buenísimo. Parece haber un choque de opiniones que en términos generales hace de “El Rock de mi Pueblo” un disco de lo que llamo yo, pasiones.
Desde mi punto de vista, la gente que no me ha hablado bien del CD está pasando por alto algo muy importante; que este esfuerzo musical que ha causado opiniones tan diversas, y a la vez parece ser un punto decisivo para la carrera musical de Carlos Vives, es un mismísimo pedazo de su alma y esencia como autor e intérprete. Quiero empezar por destacar que Vives produjo, compuso e interpreto el disco en su totalidad –con la colaboración de respetados músicos como Andrés Castro (guitarras), Carlos Iván Mejía (teclados), Pablo Bernal (Batería) y Egidio Cadrado (acordeonista), entre otros; y por otro lado exitosamente logra poner una melodía de acordeón sobre un ritmo de batería rock, y una guitarra Blues sobre letras con un ritmo de cumbia (como lo hace en la canción “El Rock de mi Pueblo”), y aún hacer que nos queramos parar sobre las mesas a bailar y celebrar este cóctel sónico.
¿Qué es lo que hace tan maravilloso este último trabajo de Carlos Vives? Pues entre guitarras eléctricas y acústicas, acordeones, baterías, tambores, bajos, y la inconfundible voz del personaje en cuestión, llego a la conclusión que es precisamente esa mezcla en donde se funden y juegan ritmos como la cumbia, el vallenato, el funk, el rock, el ska, y como si no fuera poco, algo del género musical gospel (coros cristianos provenientes de los antiguos esclavos norteamericanos. Oír la canción titulada “Santa Marta-Kingston-New Orleans”). Por primera vez veo como Carlos Vives logra alcanzar un estilo totalmente particular y definido que ya deja grabado en piedra su sagaz legado en el mundo de la música. En el CD se siente claramente el orgullo que siente Vives hacia su nueva colección de canciones. ¡Es mas!, refuto el comentario que él mismo hace en los apuntes del libro inserto del CD: “… me preguntó por el nuevo proyecto, le conté que lo quería llamar “El Rock de mi Pueblo”, que yo tenía ideas muy claras, que no era algo diferente de lo que había sido nuestro trabajo desde el principio”. Si en algo se diferencia este trabajo es en su particularidad con respecto a sus demás esfuerzos y el punto de madurez musical al que ha llegado Vives. Carlos, si estás leyendo, ¡lo siento!
El corte que da inicio al disco, “Como tu”, es una de esas canciones muy al estilo “Vives” llena de ritmos tropicales y buena energía; sino que le pregunten al DJ británico Paul Oakenfold quien decidió hacer una remezcla de este tema e incluirla en su último cd titulado “Creamfields”.
En la breve historia de “El Rock de mi pueblo” se resumen las ansias y los sueños de una persona que cree en las cosas que para él son maravillosas en la vida y su deseo de compartirlas con las demás personas. Mas que cualquier cosa, “El Rock de mi Pueblo” es un legado de Carlos Vives para el mundo diciendo: “Acá estoy, acá esta mi música y somos los mejores”.
Finalmente, después de su súper disco de 1997, “The Fat of The Land”, Liam Howlett regresa con una reinvención de The Prodigy y le da un bofetón a quienes han tratado de imitar y copiar este proyecto. Con un sonido mucho más electrónico, funk y punk que en cualquiera de sus otros trabajos, Howlett anota un cuadrangular y justifica la larga espera de los fans con esta pieza maestra.
Aunque en este episodio ya no comparte creditos con Maxim o Keith Flint (previos vocalistas de la banda), Howlett no esta solo; para algunos cortes, en lo que llega a ser una MUY extraña colaboración, lo acompañan los hermanos Gallager de Oasis en voces y bajo, y la actriz recientemente convertida a cantante, Juliette Lewis (Asesinos por Naturaleza, Días Extragnos), entre otros.
Asaltando con evidentes influencias del hip hop y el acid house -entre los anteriormente mencionados- el primer sencillo, “Girls”, es una mezcla entre el hip hop de principios de los ochenta y el brutal sonido que caracterizo a The Prodigy a mediados de los noventa.
La canción que abre el disco, “Spitfire”, me dejo los pelos de punta la primera vez que la escuche. No estoy seguro si fue por la emoción de escuchar el nuevo trabajo de The Prodigy o por oir a Juliette Lewis quien es una maniática detrás del micrófono y su impactante voz me recordó a Zach de la Rocha (vocalista de Rage Against The Machine).
El corte “The Way it is” se basa en Thriller de Michael Jackson y es rematado por el intelecto de Howlett. Sin más palabras.
Vale la pena aclarar que los teclados, mayoría de bajos, y guitarras que se oyen en el cd son interpretados por Howlett a quien no le basta con montar la estructura electrónica.
Si usted es de los que no puede superar The Fat of The Land, sáquelo de su bandeja de cds, deje que se enfríe y abuse de Always Outnumbered, Never outgunned. Simplemente fascinante. Ideal para cumpleagnos, primeras comuniones y bautizos.
Placebo – Sleeping with Ghosts
Aunque ya se preparan para sacar una colección de sus sencillos al mercado, este trío británico conformado por Brian Molko (Vocales/guitarras), Stefan Olsdan (bajo) y Steve Hewitt (batería) retorno el agno pasado con lo que es su cuarto trabajo discográfico, Sleeping with Ghosts. Es simplemente asombroso ver como una banda tan relativamente nueva en el mercado puede madurar de manera tan rápida. Acompa
ñados de leves y medidos elementos de música electrónica, -y de la mano del productor Jim Vais- Placebo se las arregla para entregar al publico el álbum mas creativo de su carrera.
La primera vez que escuche esta banda me sonó a una mezcla entre The Cure y Rush. Sin embargo es con este disco que los pude llegar a entender bien como agrupación, y apreciar su trabajo. Molko y compa
ñía son claramente unos músicos dedicados y de trayectoria que no se contentan con los estándares del genero alternativo actual y le agregan sinceridad y energía.
Ya con una nota mucho mas melódica y con letras mas profundas y cometidas, sin dejar de lado la particular oscuridad que las caracteriza, la banda entra en nuevos territorios explorando sonidos y armonías como lo plasman claramente canciones como “Something Rotten”, “Bulletproof Cupid”, I’ll be Yours” y “Special Needs”.
El primer sencillo, “This picture”, demarca el camino de lo que es una de las grabaciones mas interesantes del 2003 incorporando una atmósfera de mediados de los ochenta con la calidez de los noventa y la brutalidad sónica del nuevo milenio. El coro, acompa
ñado por baterías potentes, guitarras y bajos palpitantes, y un teclado totalmente complementarios, toca el punto G de quien guste del genero alternativo y de quien lo explore por primera vez.
El corte “Sleeping with Ghosts” nivela la adrenalina de las primeras canciones y ejemplifica perfectamente la madurez musical que ha alcanzado la banda es su trayectoria.
“The Bitter End” entrelaza elementos del punk con el oscuro sonido particular de la banda que los hizo brillar con su anterior trabajo “Black Market Music” y los situó en el mapa alternativo.
Si ya es fanático de la banda no puede dejar de incluir este trabajo en su rack de música; y si le gusta el rock pero no es aficionado del genero alternativo, oiga Sleeping with Ghosts y hablamos…
Comentarios y sugerencias para el
Sr. Nicolás Holguín a :
nikkmania@yahoo.com
Nota: Los materiales y opiniones vertidas en esta columna son de total responsabilidad del columnista.
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